Cómo cuidar tus bañadores y bikinis: 5 trucos infalibles 1

Cómo cuidar tus bañadores y bikinis: 5 trucos infalibles

Llega la temporada de bañadores y bikinis, abres el armario y ¡BUM! tu ropa de baño se ha dado de sí de un año a otro y ya no parece la que era. ¿Te ha pasado? Algunos factores como el cloro, el sol o lavarlos de una forma inadecuada, pueden poner en riesgo los tejidos… Por ello hay veces que pueden parecer más desgastados de lo normal en tiempo récord.

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La realidad es que, si tus bikinis y bañadores son de calidad y los cuidas a conciencia, te acompañarán muchas temporadas y no tendrás que deshacerte de ellos. Pero hay que saber cuidarlos de forma adecuada.

¿Te gustaría saber cómo conservar durante más tiempo tus trajes de baño? En TRESS te enseñamos un par de trucos para que pongas en práctica y conserves como nuevos tus bikinis y bañadores de un año a otro. ¡Toma nota!

 

 

Truco 1: Lava a mano tus bañadores y bikinis con agua fría


Sí, has leído bien. Por muy resistentes que sean, es importante saber que
la mejor forma de conservar los bañadores es lavarlos a mano. Aunque son prendas “todoterreno”, que te acompañan a cualquier tipo de plan, no dejan de ser prendas delicadas. Al fin y al cabo los sometemos a cloro (su peor enemigo), cambios de PH y sal a diario. 


Por lo que, si quieres que te duren más, lo ideal es que lo laves a mano
después de cada uso con agua dulce y jabón. Si notas que el sol los ha dejado algo más rígidos, puedes echar unas gotas de suavizante al terminar el lavado de forma excepcional y después enjuagarlo con agua, pero lo ideal es utilizar solo agua y jabón como te comentábamos arriba. Así quitarás todos los restos de cloro, salitre o crema solar.

¡Ah! Y evita el agua caliente. De esta forma no dañarás el tejido y te durarán mucho más tiempo.

Truco 2: Evita arrugar el bikini 

¿Cuántas veces has lavado tu ropa de baño y, al terminar, lo has escurrido arrugándolo y retorciéndolo para que suelte el exceso de agua? Este gesto común es otro de los grandes enemigos de los bañadores. Aunque son tejidos elásticos, cuando hacemos esto lo que estamos provocando es que el tejido se resienta. 


Si quieres
eliminar el agua antes de tenderlo, lo ideal es que lo dobles entre las manos y aprietes las palmas una contra otra para retirar el agua que sobra. Si no retuerces el tejido, no lo debilitirarás y evitarás que pierda su resistencia.

Truco 3: Sécalo mejor a la sombra

Otra de las pequeñas manías que tenemos en verano es la de tender los tejidos al sol para que se sequen antes. Sin embargo, este sencillo gesto es uno de los culpables de que la ropa de baño de verano se debilite con mayor rapidez. 


Evita secadoras y tendederos donde la luz del sol le dé de forma directa
. Deja el bikini o el bañador secar al aire (preferiblemente a la sombra) y, de esta forma, mantendrás tanto el color como su elasticidad. 


Otro factor a tener en cuenta es que es recomendable
dejar el bañador estirado para que seque y no usar pinzas para evitar marcas.

 

Truco 4: Nada de plástico y exposición al sol

Cuando te das un baño en la piscina o en la playa y después te cambias de ropa. ¿Qué haces con el bañador mojado cuando no estás en casa? Otro error que solemos cometer es guardarlo en bolsas de plástico y después, dejarlo en el coche que está aparcado a pleno sol. 


Lo que suele ocurrir en este caso es que los tejidos se cuecen y el plástico acelera el proceso. Por tanto, si no puedes lavar y dejar secar tu ropa de baño en cuanto sales de la piscina o del mar,
lo ideal es que envuelvas el bañador en la toalla y lo lleves así a casa (siempre que sea posible). 


Si por ejemplo el tejido no está muy mojado pero todavía sigue algo húmedo,
otra opción es guardarlo en una bolsa tipo red (como las que usas cuando metes ropa delicada en la lavadora). De esta forma le dará el aire para que se seque de forma natural pero no tendrá un plástico que provoque el “efecto invernadero”.

 

Truco 5: Guárdalo con cuidado para la próxima temporada de baño


No queremos que llegue ese momento en el que septiembre nos obliga a decir adiós a la playa y la piscina pero, ¿cómo debemos guardar los bañadores y bikinis cuando ya no los vamos a usar? Si no sueles hacer natación de forma cotidiana, deberás saber que existen un par de trucos para mantener intacta tu ropa de baño.


En primer lugar,
dale un lavado antes de guardarlo (aunque esté limpio). Puedes hacerlo con la lavadora si quieres, siempre y cuando no eches suavizante y utilices un programa para ropa delicada. Una vez lo hayas secado al aire, dóblalo con cuidado y guárdalo en una bolsa de tela (como la de nuestro packaging). De esta forma lo protegerás de humedad y polvo, y lo encontrarás como nuevo en cuanto lo vuelvas a utilizar.


¿Qué te han parecido los consejos? Esperamos que tus bañadores y bikinis te acompañen durante muchas temporadas de baño con nuestros trucos. Si tienes cualquier duda,
solo tienes que escribirnos y te contestaremos lo antes posible.